LAS PYMES ANTE LA CRISIS SANITARIA

   La pandemia producida por el COVID-19, ha colocado nuestra sociedad y por lo tanto a nuestra economía, en una situación inédita, la enorme magnitud (mundial) de esta perturbación sanitaria, hasta ahora desconocida, se nos agrava con la incertidumbre de la globalidad.

  Algunas características de la economía española –la especialización sectorial del tejido productivo, tamaño medio de las empresas y la elevada temporalidad en el empleo- hacen a las Pymes, más vulnerables, ante la competencia de los otros países del entorno, empresas más dúctiles, que les permiten afrontar con más garantías que a nuestras Pymes, las dificultades (crisis) económicas.

   Esta situación demanda, en una primera etapa: unas políticas económicas inmediatas, contundentes y acotadas en el tiempo –hasta que la actividad económica y el empleo recuperen el pulso tras el proceso de control de la pandemia- y la normalización de la economía mundial.

   El objetivo es paliar las pérdidas de las empresas, afectadas por la crisis y evitar que una perturbación temporal (más o menos larga), nos genere un desastre superior a la crisis financiera de 2.008, de dimensiones mundiales catastróficas, especialmente en España.

   España, como miembro de la UE, tiene la obligación de proporcionar a las empresas, motor de la economía, los recursos tanto económicos como financieros para la reactivación de las mismas. 

   Las estructuras empresariales de las Pymes, en su mayoría obsoletas, deben aprovechar, los recursos disponibles que la UE ha desarrollados para la modernización de sus infraestructuras.

    Una vez superada la fase más aguda de esta crisis, las políticas empresariales deberán abordar, fundamentalmente, los siguientes retos:

  1. Reducir el déficit estructural de la deuda, producida por la crisis.
  2. Controlar la deuda generada por el déficit. Muchas Pymes, han generado unas deudas, que en general, se acumulan con las anteriores.
  3. Favorecer el crecimiento sostenido, a medio y largo plazo. Las Pymes, deben empezar a desarrollar unas series de inversiones y cambios estructurales: búsquedas de nuevos mercados (marketing), optimización de sus recursos (rentabilidad), sistemas de ahorros (provisiones), etc., es decir, generar una estrategia en donde deberá descansar un programa de consolidación de sus empresas: a corto, medio y largo plazo, que les permitan sanear y sostener, su estructura empresarial.
  4. La modernización de las Infraestructuras. La nueva normalidad, producida por el coronavirus (COVID-19), nos obligan a cambiar nuestra forma de actuar, es decir, la Pymes deben desarrollar nuevas estructuras empresariales y cambiar la forma de organizar sus empresas, dándoles mayor importancia a las nuevas tecnologías: Business Intelligent (CRM, ERP, Gestión Documental, etc…), teletrabajos, Videos conferencias, 5G, etc…

   Global Business Economy (GBE), a través de su división de Análisis de Negocios (Business Analytics), ayuda a la Pymes a conseguir sus objetivos, proporcionándoles las herramientas necesarias, para modernizar sus empresas y, alcanzar los objetivos necesarios para un crecimiento sostenido.

(Fuente de la información: Banco de España y Global Business Economy S.L)

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